
Focaccia sin amasar receta italiana
Introducción
¿Buscas una receta de focaccia sin amasar, fácil y con pocos ingredientes? Entonces esta receta te encantará. Durante años he preparado focaccias de muchas maneras diferentes, pero esta versión sigue siendo una de mis favoritas cuando quiero un resultado espectacular con el mínimo esfuerzo.
En solo unas horas tendrás una focaccia altísima, esponjosa y llena de burbujas. Solo mezclamos los ingredientes, dejamos que la masa repose… y ella sola hace gran parte del trabajo.
Ingredientes
Para decorar
- Tomates cherry 12 unidad
- Sal 3 g (gruesa)
- Romero 1 ramita
- Aceite de oliva 15 ml
Para la masa
- Harina de fuerza 500 g
- Agua 420 ml
- Levadura seca 2 g (o 6g fresca)
- Sal 12 g
- Aceite de oliva 15 ml
- Miel 1 cda (o azúcar)
Equipo
- 1 Bol (grande)
- 1 Molde redondo 24 cm (o bandeja de horno)
- 1 Film transparente
- 1 Rejilla (para enfriar (opcional))
Instrucciones

En un bol grande ponemos el agua, la levadura y la miel o el azúcar.
Removemos ligeramente para distribuir bien los ingredientes.

Añadimos la harina poco a poco.
Cuando hayamos incorporado aproximadamente la mitad, agregamos la sal.
Seguimos mezclando hasta integrar toda la harina.
No es necesario amasar.
Solo debemos asegurarnos de que no queden partes secas.

Incorporamos los 15 ml de aceite de oliva virgen extra.
Mezclamos hasta obtener una masa homogénea y muy pegajosa.
Es completamente normal.

Tapamos el bol.
Dejamos reposar durante 1 hora a temperatura ambiente.
Durante este tiempo el agua hidrata la harina y comienza a desarrollarse el gluten.

Realizamos varios pliegues dentro del mismo bol llevando los bordes de la masa hacia el centro.
No buscamos amasar, solo reforzar la estructura.

Tapamos nuevamente.
Dejamos fermentar aproximadamente 2 horas o hasta que la masa doble su volumen.
Dejamos reposar otras 2 horas.
La masa debe volver a duplicar su tamaño.
Este paso es fundamental para conseguir una focaccia muy alta y aireada.

Retiramos el film con cuidado.
Distribuimos los tomates cherry cortados por la mitad.
Añadimos el romero.
Espolvoreamos la sal gruesa.
Terminamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Untamos ligeramente las manos con aceite.
Presionamos suavemente la superficie con las yemas de los dedos.
Formamos los clásicos huecos característicos de la focaccia.
No debemos romper la masa ni expulsar todo el aire acumulado.

Precalentamos el horno a 240 °C.
Horneamos durante aproximadamente 20 minutos o hasta que la superficie esté bien dorada.
Trucos y consejos
La temperatura influye muchísimo en los tiempos de fermentación. Si en tu cocina hace frío, la masa necesitará más tiempo para duplicar su volumen.
¿Por qué no hace falta amasar?
Durante el reposo, el agua hidrata completamente la harina y permite que el gluten se desarrolle de forma natural. Los pliegues ayudan a reforzar la estructura sin necesidad de un amasado tradicional.
Preguntas y respuestas
Sí. Puedes dejarla fermentar lentamente en el frigorífico y hornearla al día siguiente.
Una harina de fuerza con W igual o superior a 280 ofrece excelentes resultados.
Sí. Sustituye los 2 g de levadura seca por 6 g de levadura fresca.
Normalmente se debe a una fermentación insuficiente o a que la masa se ha desgasificado demasiado durante la manipulación.
Sí. Una vez horneada y fría puede congelarse perfectamente durante varios meses.







