
Meatball sandwich sub – Bocadillo con albondigas
Introducción

El meatball sandwich es uno de los bocadillos italoamericanos más famosos de Estados Unidos. Nació gracias a los emigrantes italianos que llevaron consigo la tradición de las albóndigas caseras y, con el tiempo, la adaptaron a la cultura street food americana.
En muchas películas sobre comunidades italianas en Nueva York podemos ver enormes platos de espaguetis con salsa de tomate y albóndigas. Con los años, aquellas albóndigas terminaron dentro de un pan crujiente, cubiertas con salsa y queso fundido, dando vida al famoso meatball sub.
Hoy vamos a preparar un auténtico bocadillo con albóndigas jugosas, salsa de tomate y queso gratinado, perfecto para una cena contundente al más puro estilo italoamericano.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Carne picada ternera 300 g
- carne picada de cerdo 200 g
- Pan 2 lonchas
- Leche 120 ml
- Parmigiano Reggiano 5 cda
- Huevos 2 unidades
- Yemas 1
- Ajo 1 diente
- Perejil 1 rama
- Sal 1/4 cdtas
- Pimienta negra 1 pizca
- Aceite de oliva 1 cda
- Pan rallado
Para servir
- Pan tipo Subway 4 unidades
- Salsa de tomate 400 ml
- Parmigiano Reggiano 4 cda (rallado)
Equipo
- 1 Bol
- 1 Sartén
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla para cortar
- 1 Papel absorbente
- 1 Bandeja de horno
- 1 Espátula de cocina
- 1 Cuchara de madera
- 1 Pinzas
Instrucciones

Preparamos la mezcla de las albóndigas
Cortamos las rebanadas de pan en trozos y las dejamos en remojo con la leche durante unos 10 minutos.

En un bol añadimos la carne de res, la carne de cerdo, el ajo, el perejil, el queso rallado, los huevos y la yema.
Añadimos sal, pimienta negra y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Mezclamos todo hasta obtener una masa homogénea.

En una sartén amplia calentamos un poco de aceite de oliva virgen extra.
Cuando esté caliente (170º C), añadimos las albóndigas y las doramos por todos los lados.
No hace falta cocinarlas completamente en esta fase porque terminarán de cocinarse en la salsa.

En otra sartén añadimos un poco de aceite de oliva virgen extra y calentamos la salsa de tomate.
Después de un minuto incorporamos las albóndigas.
Las dejamos cocinar a fuego medio durante unos 20 minutos para que absorban todo el sabor de la salsa.

Abrimos los panecillos por la mitad.
Colocamos varias albóndigas dentro del pan y añadimos abundante salsa de tomate.
Trucos y consejos
El pan remojado en leche ayuda a obtener unas albóndigas mucho más suaves y jugosas. No mezclemos demasiado la carne para evitar que las albóndigas queden duras y compactas. Dorar bien las albóndigas antes de cocinarlas en salsa aporta mucho más sabor al resultado final. Si queremos un bocadillo todavía más sabroso, podemos tostar ligeramente el interior del pan antes de rellenarlo. La salsa debe quedar bastante espesa para evitar que el pan se humedezca demasiado rápido. Podemos añadir mozzarella o provolone para conseguir un efecto todavía más cremoso y fundente. Las albóndigas cocinadas en salsa quedan incluso más ricas al día siguiente.
Preguntas y respuestas
Lo más tradicional es usar panecillos largos tipo sub o baguette blanda.
Sí, podemos hornearlas a 200 °C hasta que estén doradas antes de pasarlas a la salsa.
Parmigiano Reggiano, mozzarella o provolone funcionan muy bien.
Sí. Las albóndigas con salsa quedan incluso más sabrosas al día siguiente.







