
Mermelada de naranja casera | menos azúcar y más sabor
Introducción
Equipo
- 1 Olla
- 1 Embudo (para mermeladas)
- 1 Cuchillo
- 1 Cucharón de madera
- 1 Frascos de vidrio esterilizados
- 1 Esponja
- 1 Tabla para cortar
Instrucciones

Lavamos cuidadosamente las naranjas bajo agua corriente utilizando una esponja limpia.
La piel de los cítricos es bastante porosa y este paso ayuda a eliminar mejor posibles residuos de la superficie.

Pelamos dos naranjas con ayuda de un pela papas.
Intentamos retirar solamente la parte naranja de la piel, evitando la parte blanca interior, ya que puede aportar un amargor demasiado fuerte.
Cortamos las cáscaras en tiras finas tipo juliana.

Prendemos la hornilla a fuego medio.
Cuando empiece a hervir, bajamos ligeramente el fuego, tapamos y dejamos cocinar durante unos 20 minutos.

Incorporamos el azúcar.
Seguimos cocinando durante aproximadamente 30 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.
Poco a poco la mermelada irá tomando una textura más brillante, densa y aromática.

Tomamos una cucharadita de mermelada y la ponemos sobre un plato.
Si inclinamos el plato y la mermelada cae demasiado rápido, todavía necesita cocción.
Si se mueve lentamente y mantiene mejor la forma, significa que ya está lista.
Es importante esperar unos segundos antes de comprobar la textura porque la mermelada caliente siempre parece más líquida de lo que será una vez fría.
Trucos y consejos
* Utilicemos solamente la parte naranja de la piel para evitar un amargor excesivo en la mermelada. * Cocinar la fruta lentamente ayuda a desarrollar un sabor más intenso y natural. * Si queremos una textura más rústica y artesanal, podemos dejar algunos trozos de fruta más grandes. * La cantidad de azúcar puede ajustarse ligeramente según el dulzor natural de las naranjas utilizadas. * Para comprobar correctamente la densidad de la mermelada, dejemos enfriar unos segundos la muestra sobre el plato antes de evaluarla. * Añadir tiras finas de cáscara aporta mucho más aroma y una textura más interesante. * Es importante utilizar frascos bien esterilizados para conservar la mermelada durante más tiempo.
Preguntas y respuestas
Normalmente ocurre porque la mermelada se cocinó durante demasiado tiempo o porque perdió demasiada agua durante la cocción. Para corregirla, podemos volver a calentarla añadiendo poco a poco unas cucharadas de agua caliente o zumo de naranja hasta obtener una textura más suave y untuosa.
Normalmente necesita más tiempo de cocción o todavía estaba demasiado caliente cuando comprobaste la textura.
Sí, aunque reducir demasiado el azúcar puede afectar la conservación y la consistencia final.
Si los frascos están bien esterilizados y cerrados correctamente, puede conservarse durante varios meses.
Normalmente ocurre porque se utilizó demasiada parte blanca de la piel de la naranja o porque las cáscaras se cocinaron durante demasiado tiempo. Para obtener una mermelada más equilibrada, es importante utilizar principalmente la parte naranja de la piel y ajustar la cantidad de cáscara según el tipo de naranja utilizado.




