Publicidad
Ad slot: 970×250
Publicidad
Ad slot: 970×250
Pasta con calabacín y limón

Pasta con calabacín y limón

Pasta fresca, aromática y muy mediterránea con calabacines salteados, limón y menta, ligada con aceite de oliva virgen extra y Parmigiano Reggiano. Un primer plato sencillo, ligero y lleno de sabor.
Preparación
15
min
Cocción
25
min
Total
40
min
Porción
2
personas
Calorías
620
kCal
Dificultad
fácil

Comparte en

Publicidad
Ad slot: 728×90
Publicidad
Ad slot: 970×250

Introducción

ir a la receta
sígueme en

La pasta con calabacín y limón es un primer plato sencillo y ligero de la cocina italiana, perfecto para quienes buscan una receta fresca y equilibrada.

El calabacín se cocina suavemente para mantener su textura, mientras que el limón aporta una nota aromática que realza el conjunto sin cubrir los demás sabores.

En esta versión, unas hojas de menta fresca completan el plato con un perfume delicado y muy mediterráneo, ideal para disfrutar de una pasta fácil pero llena de carácter.

Publicidad
Ad slot: 728×90
Publicidad
Ad slot: 970×250

Ingredientes

Ingredientes principales

Equipo

  • 1 Olla
  • 1 Sartén
  • 1 Cuchillo
  • 1 Tabla de cocina
  • Rallador

Instrucciones

1

Ponemos una olla grande con abundante agua al fuego y la llevamos a ebullición.

2

Mientras tanto, limpiamos las cebolletas y las picamos finamente. Pelamos el ajo y lo aplastamos ligeramente con la hoja del cuchillo, dejándolo entero.

Calentamos el aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia. Añadimos la cebolleta y el ajo y cocinamos a fuego medio-bajo durante 10–15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolleta esté muy suave. Retiramos el ajo.

3

Lavamos los calabacines, eliminamos los extremos y los cortamos en medias lunas de aproximadamente 4 mm de grosor.

Añadimos los calabacines a la sartén y mezclamos bien.

4

Rallamos únicamente la parte amarilla de la piel del limón directamente sobre los calabacines y añadimos también el zumo de media unidad.

Incorporamos una pizca de sal y, si nos gusta, un poco de pimienta negra.

Cocinamos durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando. Si observamos que el fondo se seca demasiado, añadimos un pequeño cucharón de agua caliente y dejamos reducir.

Apagamos el fuego y añadimos las hojas de menta rotas con las manos. Mezclamos y reservamos.

5

Cuando el agua hierva, cocemos la pasta hasta que quede al dente.

Antes de escurrirla, reservamos uno o dos cucharones del agua de cocción.

6

Pasamos la pasta directamente a la sartén con los calabacines y la salteamos durante 2 o 3 minutos a fuego medio.

Añadimos poco a poco el agua de cocción reservada hasta conseguir una textura cremosa.

7
Pasta con calabacín y limón

Apagamos el fuego, incorporamos el Parmigiano Reggiano rallado y mezclamos hasta que se funda y ligue la salsa.

Servimos inmediatamente.

Si lo deseamos, terminamos con unas hojas de menta fresca adicionales y un hilo de aceite de oliva virgen extra.

Trucos y consejos

Añade el zumo de limón poco a poco y prueba la salsa antes de incorporar más. Así conseguirás un equilibrio perfecto entre frescura y acidez.

Utiliza solo la parte amarilla del limón La parte blanca de la piel aporta amargor y puede desequilibrar el plato.

No cocines demasiado los calabacines, deben quedar tiernos, pero todavía conservar parte de su textura.

Añade la menta al final. El calor excesivo destruye rápidamente sus aromas más delicados.

Preguntas y respuestas

Sí. La albahaca aporta un aroma más dulce y menos refrescante, pero combina perfectamente con el calabacín y el limón.

Las mezze maniche, penne, rigatoni y fusilli son excelentes opciones porque retienen muy bien la salsa.

Sí. También queda deliciosa simplemente con aceite de oliva virgen extra, limón y menta.

Sí, aunque si tienen semillas muy desarrolladas conviene retirarlas antes de cocinarlos.

Sí, aunque esta receta está especialmente buena recién hecha, cuando los aromas del limón y la menta están en su mejor momento.

4.7 /5
75 ratings
Vota la receta

¿Qué quieres cocinar hoy?

Soy un botón