
Chicken and Leek Pie receta tradicional irlandesa
Introducción
La primera vez que probé un Chicken and Leek Pie fue en Irlanda. Recuerdo perfectamente aquella masa dorada y crujiente que escondía un relleno cremoso de pollo, puerros y champiñones. Me gustó tanto que, años después, sigue siendo una receta que preparo varias veces al año.
A diferencia de muchas tartas saladas, aquí el contraste entre la masa y el relleno es el verdadero protagonista. La masa quebrada aporta textura y carácter, mientras que el relleno de pollo, puerros, champiñones y cheddar permanece jugoso gracias a la cocción en caldo.
Si has viajado a Irlanda probablemente ya lo conoces. Y si nunca lo has probado, esta es una receta capaz de explicar por qué la cocina irlandesa merece mucha más atención de la que suele recibir.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Harina de trigo 400 g
- Mantequilla 200 g (fria)
- Agua 100 ml (helada)
- Huevos 1
Para el relleno
- Puerro 300 g
- Pechuga de pollo 500 g
- Champiñones 300 g
- Caldo de pollo 700 ml
- Crema agria 20 g
- Mostaza 30 g
- Cheddar 50 g (curado)
- Aceite de oliva 20 g
Equipo
- 1 Sartén
- 1 Cacerola
- 1 Procesador de alimentos (opcional)
- 1 Rodillo
- 7 Aros metálicos (de 8 cm x 5 cm)
- 1 Papel de horno
- 1 Bandeja para horno
- 1 Brocha de cocina
Instrucciones

Partimos los puerros por la mitad a lo largo.
Utilizamos únicamente la parte blanca y verde pálida.
Los cortamos en rodajas de aproximadamente 2 cm.
Calentamos el aceite en una sartén y salteamos los puerros a fuego medio.
Mientras tanto cortamos finamente los champiñones.
Los cocinamos en una sartén aparte ligeramente engrasada hasta que estén dorados.
Añadimos los champiñones a la sartén con los puerros y continuamos la cocción durante unos 5 minutos.
Reservamos.

Cortamos la pechuga de pollo en dados.
La doramos en una sartén durante unos minutos.
No es necesario cocinarla completamente porque terminará de hacerse más adelante.
Añadimos las verduras reservadas.
Vertemos el caldo de pollo.
Cuando empiece a hervir reducimos el fuego.
Cocinamos durante aproximadamente 30 minutos hasta que el caldo se reduzca casi por completo.
Si fuera necesario añadimos un poco más de caldo durante la cocción.
Apagamos el fuego.
Incorporamos la mostaza y la crema agria si decidimos utilizarlas.
Mezclamos bien.
Añadimos el queso cheddar rallado.
Reservamos el relleno.
Colocamos la harina y la mantequilla fría en un procesador de alimentos.
Trituramos hasta obtener una textura similar a migas de pan.
Con el motor en marcha incorporamos el agua helada poco a poco.
Trabajamos la masa únicamente hasta que se forme una bola.
La envolvemos con film transparente.
La dejamos reposar en el refrigerador durante al menos 30 minutos.

Con estas cantidades obtendremos aproximadamente 7 pastelitos individuales.
Estiramos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener un grosor de unos 4 mm.
Utilizando los aros metálicos cortamos las piezas necesarias para la base, las paredes y las tapas.
Revestimos los moldes con la masa.
Horneamos en horno precalentado a 170 °C durante 20 minutos.
Retiramos del horno.
Quitamos los garbanzos y el papel.
Dejamos enfriar ligeramente.
Trucos y consejos
Si preparas el relleno unas horas antes, o incluso el día anterior, los sabores tendrán tiempo de integrarse mejor y el resultado final será todavía más sabroso.
Preguntas y respuestas
Literalmente significa «pastel de pollo y puerros». Es una de las tartas saladas más populares de Irlanda y Reino Unido.
Sí. Es una excelente opción si quieres ahorrar tiempo sin renunciar a preparar la receta.
Sí. También funcionan muy bien quesos curados con buena capacidad de fundido.
Sí. Puedes congelarlo antes o después del horneado.
Por supuesto. La receta funciona perfectamente utilizando un único molde grande.






