
Pasta con gambas y calabacín cremosa al azafrán
Introducción
Gambas y calabacín forman una combinación clásica que encontramos en numerosas recetas italianas. La dulzura natural del calabacín equilibra perfectamente el sabor intenso de las gambas, creando platos delicados pero llenos de personalidad.
En esta receta prepararemos una pasta cremosa utilizando un ingrediente muy especial: el bisque de gambas. Se trata de un fumet concentrado elaborado con las propias cabezas y caparazones de las gambas, capaz de aportar una enorme profundidad de sabor sin necesidad de recurrir a ingredientes artificiales.
El toque final lo aporta el azafrán, una especia preciosa que aporta color, aroma y una elegancia extraordinaria a este plato de pasta italiana.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Linguini 400 g
- Gambas 300 g (rojas)
- Calabacín 300 g
- Azafrán 1 sobre (0,125 g)
- Aceite de oliva 4 cdas
- Sal 4 g
- Pimienta negra 1 pizca
Equipo
- 2 Olla
- 1 Sartén
- 1 Colador (fino)
- 1 Licuadora de inmersión
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchillo
Instrucciones

Con ayuda de un palillo o la punta de un cuchillo extraemos el intestino.
Reservamos las gambas limpias por un lado y las cabezas y caparazones por otro.

Vertemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cacerola.
Añadimos las cabezas y los caparazones.
Los tostamos durante unos minutos removiendo constantemente.
Cuando estén bien dorados incorporamos 500 g de agua fría.
El contraste térmico ayudará a extraer más sabor y color.
Cocinamos durante 10 minutos.
Lavamos los calabacines.
Eliminamos los extremos.
Los cortamos en medias rodajas de aproximadamente 2 mm de grosor.
Reservamos.

Cortamos las gambas en trozos de aproximadamente 2 cm.
Calentamos un poco de aceite en una sartén.
Añadimos las gambas.
Las salteamos durante 1 o 2 minutos.
Las retiramos inmediatamente para evitar que se cocinen demasiado.
Reservamos.
En la misma sartén añadimos los calabacines.
Los cocinamos hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Tomamos aproximadamente dos tercios de los calabacines y los reservamos para la crema.
El tercio restante permanecerá en la sartén para aportar textura al plato.
Introducimos los dos tercios de calabacín en un vaso alto.
Añadimos un cucharón de bisque caliente.
Trituramos hasta obtener una crema suave y homogénea.
Reservamos.

Vertemos un cucharón de bisque caliente en una taza.
Añadimos el azafrán.
Removemos hasta que quede completamente disuelto.
Reservamos.
Llevamos aproximadamente 3 litros de agua a ebullición.
Añadimos 30 g de sal.
Cocinamos los linguini durante 2 minutos menos de lo indicado por el fabricante.
Antes de escurrirlos reservamos un poco de agua de cocción.

Añadimos a la sartén la crema de calabacín.
Incorporamos también el bisque con azafrán.
Agregamos las gambas reservadas.
Mezclamos suavemente.

Escurrimos los linguini y los añadimos directamente a la sartén.
Continuamos la cocción durante unos minutos.
Añadimos más bisque si fuera necesario.
La salsa debe quedar cremosa y envolver perfectamente la pasta.
Trucos y consejos
No tires nunca las cabezas ni los caparazones de las gambas. Son precisamente la parte más sabrosa y nos permitirán preparar un bisque espectacular que marcará la diferencia en el resultado final.
Preguntas y respuestas
Porque puede contener restos de arena y aportar sabores desagradables al plato.
Sí. Lo importante es descongelarlas completamente antes de utilizarlas y secarlas bien con papel de cocina.
Sí. También funcionan muy bien espaguetis, tagliatelle o incluso penne.
Puedes omitirlo, aunque perderás parte del aroma y del color característico de la receta. La cúrcuma aporta color, pero no reproduce el sabor del azafrán.
Sí. Puedes prepararlo unas horas antes o incluso el día anterior y conservarlo en el refrigerador.






