
Mermelada de naranja y mango casera
Introducción
Hay mermeladas que nacen por tradición y otras por curiosidad. Esta mermelada de naranja y mango nació porque quería combinar dos frutas que, por separado, ya funcionan muy bien, pero juntas crean algo diferente. La fuerza aromática de la naranja encuentra la dulzura tropical del mango y el resultado es una conserva equilibrada, perfumada y sorprendentemente versátil.
Me gusta especialmente con quesos curados, aunque también funciona muy bien sobre una tostada o como relleno para tartas y bizcochos. Una vez preparada, cuesta resistirse a abrir un frasco antes de tiempo.
Equipo
- 1 Olla
- 1 Pelador
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla de cortar
- 1 Batidora de mano
- 1 Frascos (esterilizados)
Instrucciones
Tomamos aproximadamente la mitad de las naranjas.
Con un pelador retiramos la parte exterior de la piel intentando evitar la mayor cantidad posible de parte blanca.
Cortamos las cáscaras en trozos grandes.
Colocamos las cáscaras en una cacerola con agua.
Llevamos a ebullición.
Hervimos durante 3 minutos.
Escurrimos.
Repetimos la operación una segunda vez añadiendo agua limpia y una cucharada de azúcar.
Escurrimos nuevamente.
Repetimos una tercera y última vez.
Reservamos las cáscaras.
Pelamos completamente las naranjas.
Retiramos la parte blanca y las semillas si las hubiera.
Cortamos la pulpa en trozos.
Pelamos el mango.
Retiramos el hueso central.
Cortamos la pulpa en trozos pequeños.
Colocamos en una olla la pulpa de naranja, el mango, las cáscaras blanqueadas y el azúcar.
Llevamos a ebullición.
Cuando empiece a hervir reducimos el fuego.
Cocinamos durante aproximadamente 35-40 minutos removiendo con frecuencia.
A medida que avance la cocción la mezcla se volverá más densa y aumentará el riesgo de que se pegue al fondo.
Realizamos la prueba del platillo.
Colocamos una pequeña cantidad de mermelada sobre un plato frío.
Si al inclinar el plato la mermelada se desplaza lentamente, está lista.
Si quieres una textura mas lisia puedes triturar la mermelada hasta obtener la textura deseada.
Puedes dejarla completamente fina o conservar pequeños trozos de fruta.
Vertemos inmediatamente la mermelada caliente en frascos previamente esterilizados.
Cerramos los frascos.
Los colocamos boca abajo hasta que se enfríen completamente.
Trucos y consejos
No tires las cáscaras de naranja. Además de aportar aroma, contienen pectina natural que ayuda a dar cuerpo a la mermelada.
Si quieres probar una versión sin azúcar te dejo el link aqui
Preguntas y respuestas
Este proceso ayuda a eliminar parte del amargor natural de la naranja sin perder los aromas y aceites esenciales que aportan personalidad a la mermelada.
No es recomendable. En esta receta utilizamos las cáscaras, por lo que es preferible escoger naranjas sin tratar.
Combina muy bien con quesos curados de oveja, quesos azules y otros quesos de sabor intenso.
Si los frascos han sido correctamente esterilizados y se ha formado el vacío, puede conservarse durante muchos meses en un lugar fresco y seco.
Sí, aunque una menor cantidad de azúcar influirá tanto en la conservación como en la textura final de la mermelada.

