Introducción
Muchas personas piensan que una mermelada de limón sin azúcar tiene que ser demasiado amarga o agresiva. En realidad, cuando se prepara correctamente, el resultado puede ser sorprendentemente equilibrado, aromático y lleno de sabor cítrico natural.
Lo que más me gusta de esta receta es que permite conservar toda la personalidad del limón durante meses, sin necesidad de utilizar azúcar ni edulcorantes artificiales. La manzana aporta dulzor natural y ayuda también a espesar la mermelada gracias a su pectina.
Esta mermelada de limón casera queda deliciosa sobre pan tostado, dentro de una crostata italiana, acompañando quesos o incluso para dar un toque cítrico a muchos postres.
Ingredientes
Equipo
- 1 Olla
- 1 Bol
- 1 Cuchillo
- 1 Frasco esterilizado
- 1 Esponja
- 1 Cucharón
Instrucciones
Como vamos a utilizar los limones enteros, es importante lavarlos muy bien.
Yo prefiero utilizar una esponja nueva para limpiar mejor la piel y eliminar cualquier impureza.
Cortamos los limones en rodajas finas y las colocamos dentro de un bol con abundante agua fría.
Tapamos el bol y dejamos reposar durante 24 horas.
Este paso ayuda muchísimo a reducir parte del amargor natural del limón.
Si queremos un sabor todavía más delicado, podemos repetir el proceso otras 24 horas cambiando el agua.
Escurrimos y secamos los limones.
Los picamos en trozos pequeños y los colocamos dentro de una olla.
Cortamos también las manzanas en cubos pequeños eliminando corazón y semillas.
Añadimos las manzanas junto con los limones.
Incorporamos 30 ml de agua.
Tapamos la olla y cocinamos a fuego medio-bajo durante aproximadamente 50 minutos.
Removemos de vez en cuando.
Poco a poco la fruta comenzará a deshacerse y la mezcla tomará una textura más cremosa.
Colocamos una pequeña cucharadita de mermelada sobre un plato.
Esperamos unos segundos hasta que se enfríe ligeramente.
La mermelada caliente siempre parece más líquida de lo que realmente será una vez fría.
Vertemos la mermelada todavía hirviendo dentro de frascos esterilizados.
Limpiamos cuidadosamente los bordes, cerramos y dejamos enfriar boca abajo para favorecer la formación del vacío.
Trucos y consejos
Si los limones no son ecológicos, es mejor evitar utilizar toda la piel.
La combinación de limón y manzana crea una mermelada muy aromática y mucho más equilibrada de lo que muchas personas imaginan al leer “sin azúcar».
La mermelada sin azúcar puede conservarse hasta aproximadamente 1 año en un lugar fresco y protegido de la luz.
Una vez abierta, debemos guardarla en el refrigerador y consumirla preferiblemente dentro de 15 o 20 días.
Preguntas y respuestas
Probablemente los limones no estuvieron suficiente tiempo en remojo o contenían demasiada parte blanca de la piel.
Sí. La manzana aporta dulzor natural y además ayuda a espesar la mermelada gracias a su pectina.
Sí. Podemos añadir azúcar si buscamos una mermelada más dulce y con una conservación todavía más larga
Los limones ecológicos y aromáticos suelen dar el mejor resultado, especialmente si utilizamos la piel.
Queda deliciosa con crostatas italianas, tartas de queso, panna cotta, yogur natural o simplemente sobre pan tostado.



