
Rosbif al horno receta perfecta
Introducción
El rosbif, o roast beef como lo llaman en Inglaterra, es una de esas recetas que parecen mucho más difíciles de lo que realmente son. La primera vez que lo preparé me sorprendió descubrir que gran parte del resultado depende de dos detalles muy simples: una buena pieza de carne y respetar las temperaturas.
Cuando está bien hecho, el exterior desarrolla una costra llena de sabor mientras el interior permanece rosado, jugoso y tierno. Es precisamente ese contraste lo que ha convertido al roast beef en uno de los grandes clásicos de la cocina británica.
En esta receta te enseño el método que utilizo en casa, acompañado por una salsa de hierbas aromáticas que combina especialmente bien con la carne de ternera.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Lomo bajo 1,5 kg (de ternera)
- Azúcar mascabado 60 g
- Sal 30 g
- Aceite de oliva 25 g
Para la salsa
- Alcaravea 2 semillas
- Pimienta negra 2 g
- Ajo 1/2 diente
- Perejil 5 g
- Menta 2 g
- Romero 2 g
- Salvia 2 g
- Eneldo 1 g
- Miel 5 g
- Vinagre de sidra de manzana 2 g
- Sal 5 granos (gruesa)
- Mostaza 15 g (en granos)
- Nueces 5 g
- Aceite de oliva 25 g
- Agua 30 g
Equipo
- Hilo de cocina
- Bandeja de horno
- Mortero
- Termómetro de cocina
- Cortafiambres (o cuchillo largo y afilado)
Instrucciones
Atamos la pieza de carne con hilo de cocina.
No debemos apretar demasiado. El objetivo es ayudar a que mantenga una forma regular durante la cocción.
Mezclamos el azúcar mascabado con la sal marina fina.
Distribuimos la mezcla por toda la superficie de la carne.
Esta técnica se conoce como dry rub y permite sazonar la superficie mientras ayuda a secarla ligeramente para favorecer la formación de una buena costra.
Dejamos reposar la carne durante 30 minutos a temperatura ambiente.
Mientras tanto, precalentamos el horno a 250 °C o a la máxima temperatura que permita nuestro horno.
Transcurrido el tiempo de reposo, untamos la superficie con el aceite de oliva.
Cuando el horno haya alcanzado la temperatura introducimos la carne en la parte central.
Cocinamos hasta que el centro alcance una temperatura de 48 °C.
Esta es la forma más fiable de obtener un resultado perfecto.
Si no dispones de termómetro puedes orientarte con esta referencia:
– 30 minutos para 1 kg de carne
– 10 minutos adicionales por cada 500 g de carne
Mientras la carne se cocina, preparamos la salsa.
En un mortero machacamos las semillas de alcaravea y los granos de pimienta negra.
Añadimos la sal gruesa.
Seguimos incorporando los ingredientes en este orden:
– perejil
– menta
– romero
– salvia
– eneldo
– ajo
– nueces
– mostaza
– miel
– vinagre
– aceite de oliva
– agua
Trabajamos la mezcla hasta obtener una salsa homogénea.
Cuando el centro del rosbif alcance los 48 °C lo retiramos del horno.
Comienza entonces una fase muy importante.
Durante el reposo el calor acumulado en la parte exterior de la carne sigue desplazándose hacia el centro.
Por esta razón la temperatura interior continuará aumentando hasta alcanzar aproximadamente 52-55 °C.
Dejamos reposar la carne durante unos 40 minutos.
La volteamos cada 5 minutos.
Trucos y consejos
La temperatura interior es mucho más importante que el tiempo de cocción. Si preparas roast beef con frecuencia, un termómetro de cocina es probablemente la mejor inversión que puedes hacer.
Preguntas y respuestas
Para esta receta retiramos la carne cuando alcanza 48 °C en el centro. Durante el reposo llegará aproximadamente a 52-55 °C.
Permite que los jugos se redistribuyan y que la temperatura termine de estabilizarse dentro de la pieza.
Sí, pero el resultado será menos preciso. El termómetro sigue siendo el método más fiable.
El lomo bajo de ternera ofrece una excelente combinación de sabor, jugosidad y ternura.
Sí. El roast beef frío es muy popular para bocadillos, ensaladas y comidas de verano.


