Introducción
La cheesecake de mandarina es uno postres capaces de quedar elegantes y ligeros al mismo tiempo. La combinación entre la crema suave de queso y el sabor fresco y aromático de los cítricos crea una tarta fría perfecta para terminar una comida abundante sin resultar pesada.
Cuando preparé esta receta quería justamente eso: un postre sin horno, fácil de hacer, bonito a la vista y con un sabor refrescante capaz de limpiar el paladar después de un almuerzo importante o una cena de pescado.
El resultado fue incluso mejor de lo que esperaba. La crema queda suave y delicada, mientras que la capa de mandarina aporta frescura, color y un aroma increíblemente agradable. Además, la decoración con los gajos de mandarina hace que esta cheesecake tenga una presentación muy elegante sin necesidad de técnicas complicadas.
Otra de las cosas que más me gusta de esta receta es su versatilidad. Podemos prepararla utilizando solo mandarinas, solo naranjas o mezclando diferentes cítricos para obtener sabores todavía más complejos y aromáticos.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Galletas Digestive 200 g
- Mandarina 2 unidades
- Mandarina 300 ml (zumo)
- Mantequilla 80 g
- Queso crema 500 g
- Nata 300 g
- Azúcar 130 g
- Gelatina 30 g
- Limón 1/2 unidad (zumo)
Equipo
- 1 Molde desmontable
- 3 Bol
- 1 Rodillo
- 1 Espátula
- 1 Batidor electrico
- 1 Colador
Instrucciones

Trituramos las galletas dentro de una bolsa utilizando un rodillo o un objeto pesado. Yo utilizo una cafetera

Colocamos las galletas trituradas en un bol.
Añadimos la ralladura de las mandarinas.
Incorporamos la mantequilla derretida. Puedes derretirla con un microondas o en baño maria.
Mezclamos hasta obtener una textura parecida a arena húmeda.

Preparar la crema de queso:
Montamos 250ml de nata durante aproximadamente 1 minuto hasta que quede aireada.

En otro bol batimos el queso crema junto con 100g de azúcar.
Disolvemos 15g de gelatina en la nata líquida calentándola ligeramente en el microondas o al baño maría.
Dejamos enfriar unos minutos y la añadimos a la mezcla de queso.

Incorporamos también el zumo de limón y mezclamos hasta obtener una crema homogénea.
Añadimos la nata montada antes, poco a poco realizando movimientos suaves.

Vertemos la crema sobre la base de galletas dejando aproximadamente 1 cm libre en la parte superior.
Alisamos la superficie.
Guardamos la cheesecake en el refrigerador durante unas 4 horas.

Preparar la cobertura de mandarina
Exprimimos suficientes mandarinas hasta obtener 300 ml de zumo y lo colamos bien.
Este pasaje te permite tenere una hermosa crema lucida y transparente como el vidrio.

Ponemos 200 ml de zumo de mandarina en una taza y añadimos 15g de gelatina y 2 cucharadas de azúcar.
Calentamos ligeramente la mezcla en el microondas o al baño maría hasta que la grenetina y el azúcar se disuelvan completamente.
Añadimos los 100 ml restantes de zumo frío y dejamos enfriar.
Trucos y consejos
Para obtener una cheesecake más fresca y elegante, intenta utilizar mandarinas muy aromáticas y maduras. El sabor de los cítricos es el verdadero protagonista de esta receta.
Preguntas y respuestas
No. Esta es una cheesecake fría que se prepara completamente sin horno.
Sí. También queda deliciosa utilizando naranjas o una mezcla de diferentes cítricos.
En total aproximadamente 6 horas para que las dos capas queden bien firmes.
El queso crema clásico funciona perfectamente para obtener una textura suave y cremosa.
Es importante colar muy bien el zumo de mandarina antes de preparar la gelatina.







