
Quiche de patatas y alcachofas cremosa y crujiente
Introducción
Esta receta de quiche de patatas y alcachofas es una tarta salada italiana, cremosa, crujiente y muy fácil de preparar.
En Italia solemos llamarla torta salata y la preparamos con ingredientes sencillos pero llenos de sabor. Lo mejor es que puedes servirla como plato único, cena ligera o incluso como aperitivo.
En mi versión utilizo mascarpone y queso Casera, dos quesos muy populares en el norte de Italia. Si no los encuentras, puedes sustituirlos por un queso crema para untar y un queso semicurado suave como Edam, Emmental o manchego joven.
El resultado es una tarta salada con una base de hojaldre dorada, un interior cremoso y las puntas de patata y alcachofa ligeramente tostadas que aportan un agradable toque rústico
Ingredientes
Ingredientes principales
- Masa de hojaldre 1 rollo (redonda)
- Mascarpone 120 g (o queso para untar)
- Casera 80 g (o queso manchego joven, Edam o Emmental)
- Patata 1 (mediana)
- Alcachofa 200 g (limpias)
- Aceite de oliva 2 cdas
- Sal 5 g (1/2 cdta)
- Pimienta negra 1 rallada (al gusto)
- Romero 2 ramitas (para decorar)
Equipo
- 1 Molde redondo 26 cm
- 1 Mandolina (opcional)
- 1 Bol grande
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla para cortar
Instrucciones
Precalentamos el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Si disponemos de ventilador, podemos activarlo para favorecer una cocción más uniforme.
Extendemos la masa de hojaldre sobre el molde. Pinchamos el centro con un tenedor dejando libre un borde de aproximadamente 1 o 2 cm.
Repartimos el mascarpone, o el queso para untar, de forma uniforme sobre toda la base.
Añadimos el queso Casera rallado para crear una capa cremosa y llena de sabor.
Pelamos la patata y la cortamos con una mandolina en láminas finas de unos 2 mm de grosor.
Colocamos las patatas en un bol y las condimentamos con parte del aceite, la sal y la pimienta.
Distribuimos aproximadamente dos tercios de las patatas sobre la base formando una espiral.
Limpiamos las alcachofas frescas retirando las hojas exteriores más duras y cortándolas en cuartos. Si utilizamos alcachofas congeladas, las descongelamos y escurrimos previamente.
Mezclamos las alcachofas con el resto de las patatas, un poco más de aceite y una pizca adicional de pimienta.

Distribuimos esta mezcla sobre la primera capa de patatas de manera irregular y rústica, dejando algunas puntas hacia arriba para que se doren durante el horneado.
Trucos y consejos
Para conseguir las características puntas doradas y crujientes de esta quiche, procura no aplastar demasiado las patatas y las alcachofas al colocarlas. Cuanto más volumen tengan en la superficie, más contraste de texturas obtendrás después del horneado.
Preguntas y respuestas
Sí. Solo tienes que descongelarlas completamente y escurrirlas bien antes de utilizarlas para evitar que aporten demasiada humedad a la masa.
Sí. Puedes prepararla unas horas antes y servirla templada o a temperatura ambiente.
Pincha la base con un tenedor antes de añadir el relleno y evita incorporar ingredientes con exceso de agua. Una bandeja perforada también ayuda a conseguir una base más crujiente.
Sí. Una vez horneada y completamente fría, puedes congelarla durante aproximadamente un mes. Para consumirla, descongélala en la nevera y caliéntala unos minutos en el horno.
Combina muy bien con cebolla caramelizada, jamón cocido, calabacín, queso azul suave o incluso pequeños trozos de salchicha italiana.



