Introducción
Las costillas de cordero Teriyaki son una magnífica fusión entre la intensidad del cordero y los sabores equilibrados de la cocina japonesa. La combinación entre salsa de soja, sake, mirin y jengibre crea un glaseado brillante y aromático que envuelve la carne y realza todo su sabor.
Lo mejor de esta receta es que no necesitamos utilizar el horno. Toda la preparación se realiza cómodamente en una sartén, obteniendo unas costillas doradas por fuera, jugosas por dentro y cubiertas por una deliciosa salsa Teriyaki casera.
Es una receta perfecta para sorprender a los invitados o para disfrutar de una cena diferente sin complicaciones.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Costillar de cordero 800 g
- Vino blanco seco 200 ml (1 vaso)
- Aceite de oliva 2 cdas
- Ajonjolí 1 cda (tostado)
- Sal 1 pizca
- Pimienta negra 1 pizca
Para la salsa
- Salsa de soja 180 g (baja en sal)
- Mirin 30 ml (1 chupito)
- Sake 30 ml (1 chupito)
- Jengibre 3 cm (raiz fresca)
- Azúcar moreno 20 g
Equipo
- 1 Sartén
- 1 Rallador
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla de cocina
- 1 Termometro de cocina
Instrucciones

Preparamos la salsa Teriyaki.
En una sartén colocamos la salsa de soja y el azúcar moreno.
Calentamos a fuego suave hasta que el azúcar se disuelva completamente.
Añadimos el sake, el mirin.

Cocinamos durante aproximadamente 10 minutos hasta obtener una salsa ligeramente espesa.
Tip del chef: La salsa seguirá espesando ligeramente al enfriarse, por lo que no conviene reducirla en exceso.

Calentamos una cucharada de aceite de oliva en una sartén.
Cuando esté bien caliente añadimos las costillas.
Las doramos durante unos 6 o 7 minutos girándolas para sellarlas por todos los lados.
No buscamos cocinarlas completamente en esta fase.
Retiramos las costillas y las reservamos.

En la misma sartén añadimos el vino blanco.
Dejamos hervir aproximadamente un minuto para recoger todos los jugos caramelizados que ha dejado la carne.
Incorporamos este vino a la salsa Teriyaki casera y removemos hasta que empiece a adquirir una textura brillante y ligeramente almibarada.

Volvemos a incorporar las costillas.
Cocinamos a fuego suave durante unos 10 minutos.
Durante la cocción bañamos repetidamente la carne con la salsa utilizando una cuchara.
Cuando las costillas estén cubiertas por un glaseado oscuro y brillante estarán listas.

Sacamos el costillar de la sartén y lo dejamos escurrir unos segundos para eliminar el exceso de salsa.
Espolvoreamos abundante ajonjolí tostado por encima.
Trucos y consejos
La carne de cordero queda mucho más jugosa si permanece ligeramente rosada en el centro.
Si utilizamos un termómetro de cocina, una temperatura interna de aproximadamente 63-65 °C suele ofrecer un resultado excelente para costillas jugosas.
Si prefieres una cocción más hecha, puedes prolongar ligeramente el tiempo de cocción de las costillas de cordero teriyaki.
Preguntas y respuestas
Sí. Aunque la versión casera tiene un sabor mucho más fresco y equilibrado.
Las costillas son ideales porque combinan carne tierna y grasa suficiente para mantenerse jugosas.
Sí. Podemos sustituirlo por un poco más de vino blanco o simplemente omitirlo.
No debemos cocinarlas en exceso. Lo ideal es mantener el interior ligeramente rosado.
Sí. Podemos recalentar las costillas suavemente en la misma salsa antes de servir.
Puré de papas, arroz blanco, ensalada de col o verduras salteadas son excelentes opciones.



