
Crema de calabaza casera
Introducción
Hay pocas recetas capaces de transmitir tanto confort como una buena crema de calabaza caliente.
Su color naranja intenso, su textura aterciopelada y ese sabor naturalmente dulce hacen que inmediatamente pensemos en otoño, en invierno y en las primeras noches frías del año.
En Italia la calabaza ocupa un lugar muy especial en la cocina tradicional. Con ella se preparan risottos, pastas rellenas, tartas, postres y muchísimas recetas regionales.
Y precisamente una de las formas más sencillas y deliciosas de disfrutarla es esta crema de calabaza casera.
Además, es una receta increíblemente versátil: podemos servirla como primer plato elegante, como cena ligera o incluso como entrada para una comida más importante.
Y cuando la acompañamos con crutones recién hechos, semillas de calabaza y un buen aceite de oliva… se transforma en uno de esos platos sencillos que parecen mucho más sofisticados de lo que realmente son.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Calabaza 800 g
- Patata 250 g
- Cebolla amarilla 1/4 unidad (40g aprox)
- Agua 1,5 lt
- Zanahoria 1 unidad
- Apio 1 unidad
- Aceite de oliva 2 cdas
- Sal 1/4 cdtas
- Pimienta negra 1 pizca
- Nuez moscada 1 pizca (opcionál)
Para decorar
- Pan 1 rebanada
- Semillas de calabaza 1 cda
- Cebollín 5 hilos
Equipo
- 1 Olla
- 1 Sartén
- 1 Licuadora
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla para cortar
Instrucciones
Preparar el caldo vegetal
En una olla añadimos el agua, una cebolla, la zanahoria y el apio.
Incorporamos media cucharada de sal y dejamos hervir durante aproximadamente 15 minutos.
Mientras el caldo se cocina podemos preparar las verduras.

Cortar la calabaza y las papas
Cortamos la calabaza en lonchas, retiramos la piel y eliminamos las semillas.

Después cortamos la pulpa en cubitos de aproximadamente un centímetro.
Pelamos también las papas y las cortamos en trozos del mismo tamaño.
En esta receta no es importante que los cortes sean perfectos, pero cuanto más pequeños sean los trozos, más rápido se cocinarán.

Cocinar la crema
En una olla añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y la cebolla cortada en cubitos pequeños.
Cocinamos a fuego suave durante unos minutos.

Tapamos y dejamos cocinar aproximadamente 30 minutos.
Removemos de vez en cuando y, si vemos que el líquido se reduce demasiado rápido, añadimos un poco más de caldo.

Cuando las verduras estén completamente tiernas trituramos todo hasta obtener una crema suave y homogénea.
Probamos la sal y, si queremos, añadimos un poco de nuez moscada y pimienta negra.
Si la crema queda demasiado líquida, simplemente la cocinamos unos minutos más hasta que alcance la consistencia deseada.

Cómo preparar crutones crujientes
Cortamos el pan en cubitos de aproximadamente un centímetro.
Los colocamos sobre una bandeja con papel para hornear y añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Horneamos a 180 °C hasta que los crutones estén bien dorados y crujientes.
Trucos y consejos
Si quieres una crema de calabaza todavía más dulce y sabrosa, intenta utilizar calabaza bien madura. Cuanto más intenso sea el color naranja de la pulpa, normalmente más sabor tendrá.
Cómo conservar la crema de calabaza
La crema de calabaza puede conservarse en el refrigerador durante aproximadamente 2 días dentro de un recipiente hermético.
También podemos congelarla durante aproximadamente 1 mes.
Es mejor conservar únicamente la crema y añadir los crutones justo antes de servir, porque el pan perdería completamente su textura crujiente.
Preguntas y respuestas
Las variedades más dulces y con pulpa compacta suelen dar mejores resultados porque aportan más sabor y una textura más cremosa.
Sí. Funciona muy bien y permite preparar esta receta durante todo el año.
Sí, aunque la papa ayuda a obtener una textura más cremosa y equilibrada.
Simplemente cocinándola unos minutos más después de triturarla.
Sí. Aunque tradicionalmente se sirve caliente, también puede disfrutarse templada o fría durante los meses más cálidos.


