
Tarta Napoleón receta paso a paso
Introducción
Si has seguido mis recetas inspiradas en Napoleón Bonaparte, esta no podía faltar. La tarta Napoleón es uno de los postres más famosos de Europa del Este y, según la versión más difundida, se popularizó en Rusia durante las celebraciones de la victoria sobre el emperador francés en 1812.
Sus finísimas capas de masa alternadas con una crema suave y sedosa crean un contraste irresistible entre textura y cremosidad. Cada bocado combina el crujido de las capas horneadas con una crema rica y delicada.
Sea cual sea su verdadera historia, una cosa es segura: cuando está bien hecha resulta imposible comer una sola porción.
Ingredientes
Para la masa
- Harina de trigo 340 g (00)
- Yogur griego 150 g
- Mantequilla 140 g
- Huevos 1 unidad (medianio)
- Yemas 1 unidad
- Sal 1 pizca (0,5g)
Crema
- Nata 450 g (para montar min 35% grasa)
- Fécula de maíz 40 g
- Mantequilla 250 g
- Leche condensada 125 g
- Azúcar 100 g
- Vainilla 5 gotas
- Yemas 4
- Sal 1 pizca
Equipo
- 2 Bol
- 1 Varilla
- 1 Rodillo
- 1 Bandeja de horno
- 1 Papel para hornear
- 1 Rejilla
- 1 Bascula
- 1 Espatula
Instrucciones

Ponemos las yemas, el azúcar y el extracto de vainilla en un bol.
Batimos durante aproximadamente un minuto.
Añadimos la fécula de maíz.
Seguimos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
Calentamos la nata hasta aproximadamente 70 °C.
La vertemos poco a poco sobre la mezcla de yemas sin dejar de remover.
Transferimos todo a una olla pequeña.
Cocinamos a fuego medio removiendo constantemente hasta que la crema espese.
Pasamos la crema a un plato amplio.
La cubrimos con film transparente en contacto directo con la superficie.
Dejamos enfriar completamente.

A diferencia del hojaldre francés clásico, esta versión utiliza una masa más sencilla y rápida de preparar, muy habitual en las recetas caseras de tarta Napoleón.
Cortamos la mantequilla en cubos pequeños.
La llevamos al congelador durante una hora.
Tamizamos la harina.
Añadimos la mantequilla muy fría.
Incorporamos el yogur griego, el huevo, la yema y una pizca de sal.
Mezclamos rápidamente ayudándonos con una espátula.
Intentamos manipular la masa lo menos posible para evitar que la mantequilla se caliente.

Pesamos la masa.
La dividimos en 10 porciones iguales.
Formamos 10 bolas.
Las colocamos en un recipiente tapado o envueltas individualmente.
Las dejamos reposar en el frigorífico durante una hora.

Precalentamos el horno a 220 °C con calor arriba y abajo.
Estiramos cada bola hasta obtener una lámina muy fina.
Utilizamos un plato de aproximadamente 20 cm de diámetro como guía para cortar círculos perfectos.
Reservamos los recortes.

Colocamos cada disco sobre una bandeja forrada con papel para hornear.
Horneamos durante aproximadamente 7 minutos o hasta que quede bien dorado.
Retiramos del horno.
Enfriamos sobre una rejilla.
Repetimos la operación con todos los discos.
Horneamos también los recortes de masa.
Los reservamos para la decoración final.
Batimos la mantequilla hasta obtener una textura cremosa.
Añadimos poco a poco la leche condensada.
Seguimos batiendo.
Incorporamos gradualmente la crema pastelera ya fría.
Añadimos una pizca de sal si lo deseamos.
Continuamos batiendo hasta obtener una crema homogénea.

Colocamos el primer disco sobre el plato de presentación.
Extendemos una capa de crema.
Colocamos el segundo disco.
Seguimos alternando discos y crema hasta utilizar nueve discos.
Reservamos el décimo para la decoración.
Cubrimos completamente la superficie y los laterales con la crema restante.

Trituramos el último disco y todos los recortes horneados.
Cubrimos la superficie de la tarta con las migas obtenidas.
Repetimos la operación en los laterales.
Llevamos la tarta al frigorífico durante al menos 2 horas.
Este reposo permite que la crema se asiente y que las capas se integren mejor.
Trucos y consejos
Cuanto más tiempo repose la tarta en el frigorífico, mejor será el equilibrio entre las capas crujientes y la crema. Al día siguiente suele estar incluso más rica.
¿Tarta Napoleón o milhojas rusa?
Aunque muchas personas la conocen simplemente como tarta Napoleón, también se la suele llamar milhojas rusa debido a sus numerosas capas de masa y crema.
Preguntas y respuestas
Según la teoría más difundida, se popularizó en Rusia durante las celebraciones de la victoria sobre Napoleón Bonaparte en 1812.
Su origen exacto sigue siendo debatido, aunque hoy se considera uno de los postres más representativos de la repostería rusa.
Sí, aunque el resultado será diferente al de la receta tradicional.
Se conserva perfectamente durante 3 o 4 días.
Sí. Puede congelarse ya montada y descongelarse lentamente en el frigorífico.



