Introducción
El pan de molde forma parte de la vida cotidiana de muchas familias. Lo utilizamos para tostadas, sandwiches o desayunos rápidos, y precisamente por eso pocas personas se plantean prepararlo en casa.
Sin embargo, cuando lo hacemos nosotros mismos, el resultado cambia por completo. La miga es más suave, el aroma más agradable y podemos controlar cada ingrediente que utilizamos.
Hoy vamos a preparar una versión clásica, equilibrada y muy versátil, perfecta para tostadas, sandwiches o simplemente para disfrutar con mantequilla y mermelada.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Harina de trigo 420 g
- Leche 270 g (Entera)
- Azúcar 15 g
- Aceite de oliva 15 g
- Mantequilla 15 g
- Levadura seca 7 g (o 20g fresca)
- Sal 12 g
Equipo
- 1 Bol (grande para amasar)
- 1 Molde 21 x 12 x 12 (con tapa)
- 1 Rasqueta (o espatula)
- 1 Rejilla (para enfriar)
Instrucciones

Incorporamos la levadura y empezamos a mezclar.
Añadimos poco a poco la harina hasta obtener una masa cada vez más consistente.

Formamos una especie de cilindro, lo doblamos sobre sí mismo y lo estiramos suavemente. Repetimos este movimiento durante aproximadamente 10 minutos.

Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y la sal.
Continuamos amasando durante unos minutos más hasta obtener una masa lisa, elástica y suave.

Formamos una bola y la colocamos dentro del bol.
Cubrimos con film transparente o un paño limpio y dejamos fermentar durante aproximadamente 1 hora o hasta que haya duplicado su volumen.

Colocamos los dos rollos dentro del molde.
Tapamos y dejamos fermentar aproximadamente 1 hora más, hasta que la masa llegue cerca de la tapa.

Echamos un vistazo cada media hora y cuando vemos que la masa haya crecido lo suficiente, cerramos el molde. Suele demorar una hora.

Horneamos en horno precalentado a 190 °C durante 40 minutos.
Si queremos obtener una corteza más dorada, podemos retirar la tapa durante los últimos 10 minutos de cocción.
Trucos y consejos
Para obtener una miga especialmente suave es importante amasar bien la masa hasta que se vuelva elástica y lisa. Si al estirarla entre los dedos forma una película fina sin romperse fácilmente, significa que el gluten está bien desarrollado y el pan tendrá una textura mucho más esponjosa.
Serie de pan de molde casero
Esta receta forma parte de una pequeña serie dedicada al pan de molde casero, donde iremos explorando distintas técnicas y variantes para obtener resultados diferentes.
En los próximos artículos veremos también:
Pan de molde integral 100 %
Pan de molde japonés (método Tangzhong)
Pan de molde con masa madre
Pan de molde integral con semillas
Pan de molde proteico
Pan de molde abierto (sin tapa)
Cada receta utiliza una técnica ligeramente diferente, pero todas parten de la misma idea: preparar en casa un pan de molde mucho más bueno que el industrial.
Cómo calcular la masa según el tamaño del molde
Cuando preparamos pan de molde en casa, una de las dudas más comunes es qué cantidad de masa necesitamos según el tamaño del molde.
Una forma sencilla de calcularlo es medir el volumen interior del molde multiplicando sus tres dimensiones:
largo × ancho × altura
Por ejemplo, en esta receta hemos utilizado un molde de aproximadamente:
21 × 11,5 × 12 cm
Si multiplicamos estas medidas obtenemos:
21 × 11,5 × 12 = 2898 cm³
Para el pan de molde funciona muy bien una regla sencilla:
Masa total ≈ volumen del molde ÷ 4
En este caso:
2898 ÷ 4 ≈ 725 g de masa
La masa de esta receta está muy cerca de ese valor, por lo que llena el molde perfectamente sin desbordarse durante la cocción.

Preguntas y respuestas
Sí. Obtendrás un pan de molde abierto, con una parte superior más redondeada y una corteza ligeramente más desarrollada.
Se conserva perfectamente durante 3 o 4 días bien envuelto en una bolsa para alimentos o dentro de un recipiente hermético.
Sí. Puedes congelarlo entero o ya cortado en rebanadas. Para consumirlo, basta con dejarlo descongelar a temperatura ambiente o tostarlo directamente.
Las causas más habituales son una levadura poco activa, temperaturas demasiado bajas durante la fermentación o un amasado insuficiente.
Sí. El resultado seguirá siendo bueno, aunque la miga será ligeramente menos tierna y menos aromática.













